En el sector financiero y tecnológico europeo, la regulación hace tiempo que dejó de ser un tema abstracto del futuro. La normativa DORA está en vigor desde el 17 de enero de 2025 y obliga a las entidades financieras a organizar de forma estructurada su resiliencia operativa digital, es decir, a gestionar sistemáticamente, por ejemplo, los riesgos relacionados con las TIC, las interrupciones del servicio, la dependencia de terceros y los procesos de notificación.
Ley de la UE sobre la IA: progresista, pero vinculante
Paralelamente, la Ley de IA de la UE también entrará en vigor de forma gradual; el calendario oficial de la UE prevé una aplicación progresiva con plena entrada en vigor el 2 de agosto de 2027. Al mismo tiempo, a nivel de la UE ya se están llevando a cabo procesos oficiales de simplificación y adaptación, entre los que se incluyen propuestas y posiciones del Consejo que retrasarían aún más algunos plazos relacionados con los riesgos elevados.
La consecuencia operativa es clara
No obstante, para las empresas se aplica lo siguiente: ahora es el momento de establecer la gobernanza, la documentación, la transparencia y la solidez técnica. En 2026, la normativa ya no será un proyecto de cumplimiento normativo para más adelante, sino parte del modelo operativo actual.
Ante la creciente presión regulatoria, el software 1000FTAD destaca porque la resiliencia, la trazabilidad y el cumplimiento normativo están integrados digitalmente en la arquitectura de la plataforma.