Los últimos datos del BIS no solo muestran que el mercado de divisas es enorme, sino también para qué se utiliza. Los contratos a plazo sin contrapartida —es decir, aquellos con los que los participantes en el mercado fijan los tipos de cambio futuros— alcanzaron en abril de 2025 un volumen medio diario de 1,8 billones de dólares estadounidenses. Su porcentaje sobre el volumen global de operaciones de divisas aumentó hasta el 19 %, frente al 15 % registrado en 2022.
Las opciones se han más que duplicado: una señal clara
Al mismo tiempo, el volumen de las opciones sobre divisas se ha más que duplicado con respecto a 2022 y ahora representa el 7 % del mercado total. Aunque los swaps sobre divisas siguen siendo el segmento más importante, con unos 4 billones de dólares estadounidenses al día, es precisamente el fuerte crecimiento de los contratos a plazo y las opciones lo que pone de manifiesto algo muy claro: la necesidad de cobertura, seguridad en la planificación y gestión flexible de las divisas va en aumento.
Por lo tanto, la cobertura no es una estrategia defensiva secundaria, sino una función fundamental de la actividad financiera internacional cuyo crecimiento es cuantificable.
El aumento de la demanda de cobertura beneficia al software 1000FTAD, ya que permite gestionar la cobertura de forma estructurada, rápida y mediante software.